domingo, 4 de diciembre de 2016

Guion Teatral de la obra de Jose Maria Arguedas "AGUA" interpretado por los alumnos del 4"A"

PERSONAJES:

(Principales)
-Pantaleoncha
-Don Braulio

(Secundarios)
-Don Vilca
-Don Inocencio
-Don Antonio
-Don Eustaquio
-Don Wallpa
-Don Pascual
-Don Sergio
-Doña Elisa
-Don Pedro

(escolares)
-Ramuncha
-Froyal
-Vernaco
-Jose

TIEMPO EN EL QUE OCURREN LOS HECHOS:
La obra Agua se desarrolla en un lapso de un año durante la epoca de la Sequia en San Juan.

LUGAR:
Peru, en San Juan Lucanas.

GUION TEATRAL:

(Escena 1)
Pantaleoncha y Ernesto llegaron a la plaza, el pueblo de San Juan estaba silencioso y no habia nada de gente.

Pantaleoncha: (grita)San Juan se está muriendo.La plaza es corazón para el pueblo.Mira nomás nuestra plaza, es peor que puna.

Ernesto: ( se acerca al cornetero y reclamante) pero tu corneta va a llamar gente.

Pantaleoncha:(mentira) ¡mentira! esa no es gente en Lucana si hay gente mas que hormigas. Agua niño Ernesto. No hay pues agua. San Juan se va a morir porque Don Braulio hace dar agua a unos y a otros los odia.

Ernesto: pero Don Braulio, dice, ha hecho comun el agua, quitandole a Don Sergio, a Don Pedro.

Pantaleoncha: Mentira, niño, ahora todo el mes es de don Braulio, los repartidores son asustadizos, le tiemblan a don Braulio. Don Braulio es como el zorro y como perro.(El cornetero se lleva el cuerno a la boca y empieza a tocar)

(ESCENA 2)
llegaron a la puerta de la carcel y se sentaron en el extremo de un corredor.

Pantaleoncha: (triste dice) Antes, cuando había minas, sanjuanes eran ricos. Ahora chacras no alcanzan para la gente.

Ernesto :(quejandose)Chacra hay, Pantacha, agua falta. Pero mejor haz llorar a tu corneta para que venga gente.

Pantaleoncha: (se llevo el cuerno a la boca y empezo a tocar una tonada de la hierra)

Ernesto:Otra tonada Pantacha ,para su San Juan. Pobre pueblo.

-(PANTALEONCHA Y ERNESTO TOCARON HUAYNO Y TODO EL PUEBLO SALIO A BAILAR).

(ESCENA 3)
 La gente empezó a llegar a la plaza. Aparecen los estudiantes, señoritas y comuneros por las cuatro esquinas de la plaza.Todos los escolares empezaron a bailar y cantar en tropa.
El Padre Vilkas acababa de llegar a la plaza y la alegría de los comuneros le dio cólera.Don Braulio, el rico de San Juan, dueño de la cueva, le daba terrenitos para que sembrara papa y maíz.

Pantaleoncha: Don Vilkas es enemigo de nosotros. Mírale nomás su cara; como de Misti es, molestoso.


Ernesto: Verdad, Pantacha. Don Vilkas no es cariñoso con los estudiantes; su cara es como de toro peleador; así serio es.

-(LA GENTE MURMURA SOBRE ELLOS DOS Y HABLA)

Felischa: Seguro de don Vilkas están hablando.

Vilkas: Seguro.

Vilkas: A ver, rejonero −ordenó don Vilkas.

Felischa: Yo estoy de rejón, padre −contestó Felischa.

Vilkas: Corre donde don Córdova, pídele el rejón y mata a los chanchitos mostrencos. Hoy es domingo.

Felischa: Está bien, tayta. (Felischa tiró las puntas de su poncho sobre el hombro y se fue en busca del rejón)

Pantaleoncha: Si hay chancho de principal, mata nomás (gritó Pantacha cuando el rejonero ya iba por el centro de la plaza.)

-(Pantaleoncha y Ernesto voltearon a mirar a Don Vilkas, el estaba rabioso.)
PANTACHA: ¡Qué dices, padre! (le habló Pantacha)

VILKAS: ¡Principal es respeto, cornetero!

PANTACHA: Pero chancho de principal también orina en las calles y en la puerta de la iglesia.

(ESCENA 4)

. En el silencio de la oscuridad esas tonadas llegaban a los oídos, como los vientos fríos que corretean en los pajonales; las mujercitas paraban de conversar y escuchaban calladas la música de las punas

VILKAS: Pantacha toca bien puna estilo –(dijo don Vilkas)

ERNESTO: Es pues nacido en Wanaku. Los wanakupampas tocan su corneta en las mañanas y atardeciendo, para animar a las ovejas y a las llamas.

ERNESTO: Los wanakus son buenos comuneros.

ERNESTO: Verdad. El maíz de don Braulio, de don Antonio, está gordo, verdecito está, hasta barro hay en su suelo. ¿Y de los comuneros? Seco, agachadito; casi no se mueve ya ni con el viento.

PANTACHA: ¡Don Braulio es ladrón, niño!

ERNESTO: ¿Don Braulio?

PANTACHA: Más todavía que el zorro. Se hizo rabioso el hablar de Pantaleón.

ERNESTO: ¿Don Braulio es ladrón, Pantacha? −preguntó, medio asustado.

-Después puso el cuerno sobre sus rodillas y recorrió con la mirada las faldas de las montañas que rodean a San Juan. Ya no había pasto en los cerros; sólo los arbustos secos, pardos y sin hojas, daban a los falderíos cierto aire de vegetación y de monte.

ERNSTO: ¿Dónde hace plata don Braulio? De los comuneros pues les saca, se roba el agua; se lleva de frente de hombre, los animales de los "endios"
.
RAMON: Por Pantaleoncha yo me haría destripar con el barroso de doña Juana. ¿Y tú, niño Ernesto?

ERNESTO: Tú eres maula, Ramón; tú llorarías nomás como becerro encorralado.

RAMON: ¡Jajajaja!

-Los comuneros de Tinki se anunciaron desde la cumbre del padre Kanrara. Parados sobre una piedra que miraba al pueblo desde el abra, gritaron los tinkis imitando los relinchos del potro.

TINKIS: ¡Tinkikuna! ¡Tinkikuna!

PANTACHA: Tinki es bien común −dijo Pantaleón. Sopló el cuerno con todas sus fuerzas para que oyeran los comuneros, desde el Kanrara.

NARRADORA: Don Vilkas y don Inocencio conversaban en otro lado; el viejo se hacía el disimulado; pero estaba allí para oír; y contárselo después todo al principal.

PANTACHA: Pero comunkuna somos tanto, tanto; principales dos, tres nomás hay. En otra parte, dicen, comuneros se han alzado; de afuera a dentro, como gatos nomás, los han apretado a los platudos. ¿Qué dicen, comunkuna?

PANTACHA: ¡Principales para robar nomás son, para reunir plata, haciendo llorar a gente grande como a criaturas! ¡Vamos matar a principales, como a puma ladrón

ACTO: Don Inocencio le rogó, jalándole el poncho:

INOCENCIO: Déjalo, don Vilkas; Pantacha es hablador nomás.

PANTACHA: ¡Te voy a faltar, padre! −le gritó el cornetero.
ACTO: Don Vilkas se paró, desafiante, mirando de frente al alc
alde de Tinki.

DON WALLPA: Si quieres, solo a solo, como toros en la plaza −habló don Wallpa.

TINKIS: Anda, padre, cajéale en la barriga −le dijeron los tinkis a su autoridad.

-El viejo Vilkas se enrabió de veras, botó a las mujeres que le atajaban y salió a la plaza; pero no fue a pelear con don Wallpa, ni resondró a Pantacha, siguió de frente, hacia la esquina de don Eustaquio.

VILKAS: ¡Verás con don Braulio!

INOCENCIO: ¡Sanjuankuna!  −habló don Inocencio−. Don Braulio tiene harta plata, todos los cerros, las pampas, son de él. Si entra nuestra vaquita en su potrero, la seca de hambre en su corral; a nosotros también nos latiguea, si quiere. Vamos defender más bien a don Braulio. Pantacha es cornetero nomás, no vale.

INOCENCIO: No sirve contra don Braulio.

ERNESTO: Vamos a contarle a Pantacha lo que ha dicho don Inocencio −dije.

BERNACO: Vamos.

BERNACO: Vamos.

BERNACO: ¡Don Pascual! −gritó Bernaco.

PANTACHA: ¡Don Pascual!

-El hablar de don Pascual no era rabioso como el de Pantacha; parecía más bien humilde, rogaba para que los comuneros se levantasen contra don Braulio.











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